Historias de un corredor ocasional y otros apuntes...

27 de junio de 2012

Pies descalzos. 15 Banamex día del Padre

“Cuando dejas tus zapatos
pegaditos a los míos,
no sé bien, no entiendo bien si estoy,
construyéndote un futuro o curándome un pasado”


    Si bien es cierto que las carreras del día del padre no son exclusivas para padres e hij@s si son el pretexto perfecto para compartir por primera vez o una vez más kilómetros con quien nos dio la vida o bien con quien hemos traído al mundo. Hay quienes heredaron esta locura del runnig del padre y hay quienes se los enseño la vida y después han logrado contagiar a su padre de poder compartir unos kilómetros de vez en cuando; pero también estamos los atrapados por esta pasión y que hacemos todo lo posible por transmitir a nuestros hij@s esta alegría por correr.

    Lo mío de momento es construir, correr todo lo que pueda para inculcarlo a mi hija y quizá cuando ella crezca poder compartir la vida de esta manera, corriendo. Es por eso que no podía dejar de correr el primer año como padre, a pesar de lo dificultoso que me ahora me resulta correr por el dolor en la rodilla que me aqueja de diciembre a la fecha.

    Para variar no pude llegar temprano el día de la carrera, incluso llegue tarde y no alcance el disparo de salida, lo que hizo que saliera alrededor de 12 minutos después de la salida de la carrera, cosa que poco me importo pues el plan era ir tranquilo, sin forzar la rodilla, buscar kilómetros por encima de los 5:30. Durante el recorrido rápidamente pude encontrar infinidad de parejas padre-hij@ e incluso bellísimas postales abuelo-padre-hij@.

    La ruta fue de lo más exigente posible, pero también de las mejores diseñadas, La zona cercana al Parque Rufino Tamayo es un lugar especial en San Pedro en el cual se puede correr sin ser molestados por automovilistas, ni nosotros interrumpir las vialidades. Por 6 kms corrí solo un poco más rápido del tiempo planeado y buscando mantener el paso a pesar de lo pesado de la ruta, lo cual iba haciendo mella en el rendimiento de mi rodilla, la verdad es que es imposible para cualquier corredor eso de “ir tranquilo” una vez que suena el disparo de salida lo damos todo como si de ello dependiera la vida. Por suerte alrededor del km 8 me encontré con dos amigos que iban por un tiempo cercano a la hora y media y me pegue a ellos para mantener mi paso y no morir de aburrimiento y desesperación mientras iba a un paso más lento del acostumbrado. Por cuatro kilómetros fuimos tranquilos, en relajo, y entre broma y broma se hicieron más alivianadas las pesadas subidas del trayecto; pero el hecho de hacer agradable el trayecto no quiere decir que el cansancio no hiciera de las suyas, obviamente viéndose reflejado en mayor parte en la rodilla izquierda.

    Pasando el km 12 de la nada tomo la decisión de quitarme los tenis e ir hasta la meta descalzo; por mi cabeza paso algo de la información que he leído sobre el barefoot* y los beneficios que trae consigo tener una pisada “natural” (pues siempre he atribuido mi molestia en la rodilla a una pisada izquierda defectuosa), y sin pensarlo me anime, y tenis en mano empecé a ir un poco mas rápido, con mayor ritmo incluso dejando un poco atrás a los compañeros con los que iba; para mi sorpresa deje de sentirme cansado, olvide la fatiga y recupere las energías perdidas por 12 kilómetros, pero sobre todo deje de sentir la molestia de la rodilla; vaya descubrimiento, más de uno se me quedaba viendo (y días después me di cuenta que más conocidos de los que pensaba me habían visto) y así llegue a la meta, tiempo chip 1:28 y regenerado por esos últimos 3kms descalzo.



    Por último estiramientos y compartir con otros corredores, digerir un poco de la locura del cierre y empezar a contemplar la posibilidad del minimalismo para correr, documentarse más, prepararse más, sobre todo buscar la opción que me permita correr por mucho más tiempo…. Y a casa que mi hija me espera -por ahora- que también estoy en busca de una buena carreola para empezar a correr con ella, otra de las cosas que tengo que aprender.


*El barefoot (pies descalzos) es una corriente en boga por corredores que buscan mejorar su postura y pisada al momento de correr; día con día mas coredores buscan tenis “minimalistas” con suelas más finas, amortiguación nula o muy leve o incluso emular los pies descalzos del legendario medallista de oro Abebe Bikila en el maraton de Roma 1960, pues los principales exponentes de esta corriente afirman el exceso de tecnología aplicada en los tenis ha abusado de los sistemas de amortiguación en los mismos deformando de esta manera la pisada “natural” pues cargamos todo el peso de nuestro cuerpo en el talón lo cual quiere decir que lo hacemos directamente con las rodillas; en cambio, correr descalzo o de forma minimalista hace que utilicemos primero el metarso para apoyar en lugar del talón obteniendo asi un mejor impulso y evitando cargar el peso directamente con partes no preparadas para ello.

                                        

11 de abril de 2012

Las lesiones

"Aprende el bello arte de correr, me dijo Caballo,
y puedes transformar tu vida."

Las lesiones


    Las lesiones suelen ser parte común de la vida de los corredores, nos lesionamos de las rodillas, del tendón, del talón, de la cadera, etc., con lo cual al poco tiempo nos convertimos en unos expertos en medicina del deporte o al menos eso intentamos, todo sea por correr nuevamente lo más rápido posible; nos volvemos amigos inseparables del hielo, nos untamos cuanta pomada exista para quitar el dolor, tomamos cualquier cantidad de desinflamatorios, incluimos glucosamina y condroitrina en nuestros gastos fijos; el botiquin de casa se llena de diclofenaco pastillas y en pomada, voltaren, iodex, compresas de frio/calor, dorixina relax, doloneurobion y contando.



    Cabe aclarar que  comúnmente el “simple” hecho de correr no es en si el que nos lesiona; sino por múltiples factores como la intensidad con que lo hacemos, es decir, cuando hacemos una carga de kilómetros para la que no estamos preparados; otros factores son la postura incorrecta que llevamos al correr, un pisada deficiente, calzado inapropiado, falta de calentamiento y o estiramientos adecuados entre otras cosas.





    Sea cual sea la causa y el tiempo, la lesión es el suplicio de los corredores; este período es de los más difíciles en la vida deportiva, más duro que cualquier entrenamiento y mas pesado que cualquier competencia; pero definitivamente una lesión no es algo que nos inmovilice a menos que sea muy delicada e insoportable, la mayoría de los que hemos estado lesionados hemos corrido así, soportando el dolor, postergando el tratamiento, ignorando las recomendaciones médicas, siguiendo el instinto.





 


      Aunque no todo es malo en las lesiones, aparte de que aprendimos las propiedades de este o aquel medicamento, también podemos considerarlo como un buen tiempo para compartir con aquellos que a veces por los entrenamientos no nos damos el tiempo para pasar una tarde; y sobre todo, una lesión nos permite ir conociendo mejor nuestro cuerpo, ayudándonos a aprender de nuestros errores, corregirlos y ser mejores corredores.